Hay balcones que se usan para mirar.
Y otros donde termina ocurriendo el día entero.
Este apartamento gira alrededor de uno de esos balcones.
Amplio, profundo y acogedor. Un espacio donde cabe el desayuno sin afán, una copa al final de la tarde o una conversación que se alarga mientras el mar cambia de color y las montañas empiezan a dibujarse en el horizonte.
Desde allí se entienden muchas cosas de este lugar.
Los 67 m² están distribuidos de forma práctica, con una habitación amplia, dos baños y una cocina abierta que acompaña la vida diaria sin encerrarla. Todo se entrega listo para usarse, en un apartamento donde los espacios se sienten naturales y fáciles de disfrutar.
Pero gran parte de la experiencia ocurre fuera de la puerta.
El edificio comparte amenidades con un hotel, lo que amplía las posibilidades del día a día: piscinas, gimnasio, espacios sociales y servicios que normalmente se encuentran en complejos vacacionales.
Y cuando el plan es playa, tampoco hay que improvisar. El conjunto cuenta con concesión de playa y servicio de carpas para propietarios, un privilegio que transforma una salida al mar en algo mucho más cómodo. Llegar, acomodarse y disfrutar.
La combinación de mar, montaña y servicios hace que este apartamento funcione igual de bien para escapadas frecuentes, temporadas largas o como propiedad para disfrutar durante todo el año.
Escríbenos y agenda tu visita.
Samarian House
Tu hogar en La Samaria